Mi perrita y la llegada del bebé
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Hoy es el turno de mi otra princesa: mi perrita linda, la más buena y tierna que existe. Ella, que ha atravesado océanos conmigo, que me acompañó y apoyó aún sin saberlo, durante todo el proceso de decisión, inseminación y embarazo de mi pequeña Lara ❤️

Los perros y el embarazo

Dicen que los perros “huelen” el embarazo, pero yo a mi negrita la veía bastante despistada, la verdad 😂 Seguía saltándome encima como una loca cada vez que me veía, y no se acercaba a mi barrigota a curiosear ni nada similar, como hacen otros perros. Vamos, ¡que no se enteró de nada la pobre!

También dicen que hay que preparar a nuestros animalitos para recibir al nuevo miembro de la familia, llevándoles algo que huela al bebé antes de que se encuentren, para evitar rechazo, celos y esas cosas. Hay mucha literatura online al respecto…

Mi perrita y mi bebé

Mi perrita linda

Como decía al principio, mi bichita es buena y tierna, increíblemente tierna, muy cariñosa, noble y obediente en general. Pero nadie es perfecto, ni siquiera ella jeje:

  1. Primero, debo reconocer que tiene mamitis aguda (#meaculpa), y que sí: tiene un montón de celos de otros perros, siempre se mete por medio para que la acaricie a ella en vez de al resto xD
  2. Además, lo cierto es que no le gustan mucho los niños, siempre los ha evitado o les ha ladrado, les tiene como miedo 😅

Sé que esto no suena muy alentador, por muy buena y maravillosa que yo diga que es, pero yo sabía en el fondo de mi corazón que todo saldría bien… ¡Y no me equivocaba!

El encuentro

Lo confieso: no preparé nada. No le llevé nada que oliera a mi niña con antelación, no hice una introducción progresiva, nada. El día del alta del hospital llegué a casa con la peque “a saco”, y no hizo falta nada más, mi princesita perruna lo supo ❤️

Desde el minuto cero quiso acercarse a conocerla, a olerla, con cariño y con mucho cuidado; que ya es decir pues la pobre es más brutita que nada jaja. Ella nunca antes se había comportado así con ningún otro bebé (ni casi con ningún otro nada xD), pero de alguna forma sabía que ésta era nuestra peque.

Lo cierto es que mi perrita linda recibe ahora mucha menos atención que antes. La pobre pasea menos, y recibe menos besos y caricias porque tengo que estar constantemente lavándome las manos para volver con mi peque… Y aún con todo eso, no ha tenido ni un mal gesto o actitud rara con Lara, ¡nunca!

Por otro lado, aún no las he dejado interactuar muy de cerca, porque mi niña es aún una chiquitina de mes y medio, pero estoy deseando hacerlo. No me cabe duda de que se harán las mejores amigas del Universo, y que un día no muy lejano escribiré un post sobre lo mucho que se quieren, cuidan y miman 😍

El plan B

Aunque yo sabía en el fondo de mi corazón que el encuentro saldría bien incluso sin preparación, me preparé un plan B por si acaso… 😂

Si había algún problema, el plan B consistía en separar bebota y bichita en la casa, o incluso llevar a mi perrita con mis padres por un tiempo si la cosa se ponía muy mal, para poner en práctica esas recomendaciones que había ignorado… Pero, por suerte, no fue necesario recurrir a él.

Si alguna de vosotras estás esperando un bebé y tiene un perrit@ en casa, mi recomendación es que no hagáis como yo, ¡jajaja! Preparad el encuentro por si acaso… Pero si pasáis de mi consejo, entonces por lo menos tened un plan B, que nunca se sabe xD

Y las que ya sois mamis y tenéis perritos en casa, ¿cómo hicisteis eso de la presentación? ¿Os fue bien?