Nada como tener una hija para aprender a pedir ayuda
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Para bien o para mal, soy una persona bastante independiente. Soy de esas que viaja y va a conciertos sola si nadie se apunta; trabajo desde jovencita porque me gusta ser yo quien pague mis cuentas; he vivido y trabajado en diferentes países por mi cuenta, llegando sola, bastante a la aventura, e incluso sin conocer bien el idioma. Siempre buscándome la vida y casi siempre tragándome solita los problemas, aunque siempre ha habido más alegrías que tristezas. Así que una de las grandes lecciones de mi embarazo y mi maternidad ha sido precisamente salir un poco de ese círculo y, por fin, aprender a pedir ayuda.

Sí, me ha gustado ser siempre yo quien tenga el control sobre mi vida y no depender de nadie, pero ojo, que esto nada tiene que ver con el desapego o la soledad. A la vez que independiente, soy una enamorada de mi familia y amigos, sociable, activa y poseedora de un lado moñas y cursi digno de ver.

Sigo siendo esa misma persona, quiero creer que un poquito más evolucionada, pero ahora además soy madre y he aprendido a pedir ayuda 😊

Las madres necesitamos ayuda logística

Tras el embarazo, tu cuerpo vuelve poco a poco a su ser, y cuando te quieres dar cuenta has pasado de sentirte una preñis inútil por no poder cargar con 4 bolsas del súper, a cargar de golpe con los 13kg de hijx, más mochila, bolso, patín, casco, el muñeco de turno, las chaquetas, la comida y la madre que los parió a todos, que sueles ser tú misma. El peso de la maternidad en todo su apogeo jajaja.

Como madre tienes que buscarte la vida para poder llevar todas esas cosas encima y que te quepan luego en el coche con la sillita, el carrito, la manta, la ropa de cambio, los pañales de emergencia, las perras y sus accesorios, y todas esas otras cosas que viven en tu maletero desde nadie sabe cuándo ni por qué.

Ser mamá consiste además en coordinar los horarios del trabajo, del cole, de ir al súper, de intentar ir de compras y acabar sucumbiendo a Amazon y a la compra online que-están-destruyendo-el-comercio-de-toda-la-vida-pero-es-que-a-una-no-le-da-la-vida-para-más, de las quedadas con amigos, de ir al médico, del máster, de que tengo un viaje de trabajo, de la despedida de mi prima, de mis ganas de ir al gym, de cuadrar ratitos con otras mamis y bueno, que creo que queda bastante clara la problemática.

Tiempo atrás dediqué unas palabras a hablar de que la conciliación familiar no existe, y me doy cuenta de que no importa el tiempo que pase, lo vuelvo a leer y sigue siendo todo igual. El mundo no está diseñado para conciliar, y por eso hay que pedir ayuda.

Todas las semanas tengo que pedir ayuda para que alguien se quede con Lara un rato, la recoja de la guarde o me salve de uno de los miles de imprevistos del día a día. Nosotras tenemos la suerte de estar rodeadas una familia y amigos maravillosos que están encantados de cuidar de Lara y siempre nos ayudan, pero creo que nunca dejará de ser algo durillo tener que andar pidiendo favores semana sí semana también. Supongo que toca aprender a vivir con ello. Yo aún estoy en ello.

Una noche cualquiera recogiendo a Lara de casa de los abuelos tras día+tarde+noche de curro intenso. Foto de ascensor. Las perras, mochilas y demás bártulos los bajé en dos viajes previos al coche, dos.

Red de apoyo y ayuda emocional en general

¿Qué mujer no necesita apoyo, información y consejos en el embarazo y la maternidad? Hasta la menos ortodoxa de las madres tiene millones de dudas, yo incluida.

Pueden ser cuestiones médicas, miedos de mamá primeriza, curiosidades generales, dudas sobre educación de los hijos… A veces es simplemente la necesidad de hablar, desahogarse y compartir con alguien todo o parte de lo que supone estar embarazada y ser mamá. En ocasiones es todo lo contrario: lo que hace falta es desconectar y hablar de cualquier otra cosa que no sean tus responsabilidades como madre, y aunque algunas mujeres se sientan culpables por querer desconectar un rato, yo creo que es algo 100% sano y natural, no quieres menos a tu hijx por ello.

Leer libros y posts está muy bien, pero ni ahí se aprende todo, ni se siente una igual de arropada como cuando nos comunicamos con otro ser humano. Así que si necesitas ayuda pídela, que a algunas nos ha costado, pero al final lo haces y no es ningún drama 🙂

Pide ayuda, co*ones

Recurre a tu familia, a tus amigos, a tu pareja, a tu vecina, a esa mami de la guarde con la que hablas de vez en cuando, al vendedor de cupones de súper al que sueles ir todas las semanas, o a esas mamás que solo conoces a través de las redes sociales. Recurre a quien haga falta.

Pide favores, persigue tus sueños más allá de la maternidad, verbaliza lo que quieres y lo que sientes. Sal de casa con tu peque, sal también sin él o ella, disfruta, ríe, llora, haz lo que f*****g necesites para estar feliz contigo misma y poder transmitir esa felicidad a tu hijx.

Gracias a todos familia y amigos, por habernos ayudado tanto y por seguir haciéndolo cada día. Sois la hostia ❤️